
Irlandés. Patrulló unas semanas en Barcelona, con los agente Jordi Mar y Dante Roig.
Murió por varios disparos en el pecho y la cabeza a la salida de un bar por dos hombre con pasamontañas. Tenía 25 años.
Barcelona 2031. Una ciudad gobernada por las bandas y la mafia. Una policía incapaz de hacer frente a tanta violencia y delincuencia. Una cuidad que se pudre desde su corazón social, político y financiero. Pobres convertidos en drogadictos y delincuentes, esnobs convertidos en psicopatas, camellos convertidos en empresarios. La ciudad no necesita héroes. No necesita policías justicieros. No necesita polis malos. No necesita polis buenos. Necesita policías diferentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario